La peculiar historia del elemento recuperado del buque liberiano encallado en 1983 en Gijón para el monumento candasín
ARMANDO RODRÍGUEZ HISTORIADOR Poco o nada se ha hablado de esta áncora que tiene tras de sí una peculiar historia. Consta de un solo brazo, lo que la hacía recomendable como peso muerto para usar en los arsenales a los que sujetar los buques y plataformas flotantes. Se clavaba al fondo por arrastre, siendo capaz de empotrarse por accionamiento vertical.....Fuente original: La Nueva España
El «Newcrest», encallado en los bajos del Cerro de Santa Catalina.
.............FOTO: Propiedad de La Nueva España
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El buque «Newcrest», de 147,33 metros de eslora, se botó en 1959 en Belfast tras cinco años de construcción.
Inicialmente se denominó «Ashbank», pero fue renombrado como «Newcrest» en 1976, al cambiar de propietario, pasando a manos de la compañía Crest Shipping Ltd., de Liberia.
Tras su naufragio en Gijón, las tareas de desguace duraron varios meses, y cerca de dos años después Maximino Canteli localizó el ancla como parte de los restos. «Supongo que quedó perdida, la saqué con un globo de elevación y el coste fue más que lo que valía», asegura.





